El Claustro Comfama entrega su segunda etapa: nuevos espacios y hallazgos arqueológicos amplían su legado cultural
El Claustro Comfama San Ignacio, edificio patrimonial de 12.000 m² y 222 años de historia ubicado en el centro de Medellín, inauguró la segunda etapa de su proceso de restauración con importantes hallazgos arqueológicos del siglo XIX y nuevos espacios culturales que lo consolidan como uno de los centros educativos y culturales más relevantes de Colombia.
Desde el inicio de la renovación, el Claustro ha revelado
tesoros ocultos que dan cuenta de su valor histórico. En la primera etapa se
encontraron un mural oculto tras siete capas de pintura, ventanas
arqueológicas y diversas calas estratigráficas que permitieron reconstruir la
evolución arquitectónica del inmueble. En esta segunda fase, el equipo de
arquitectura descubrió, durante la excavación del patio cercano a la entrada
por la calle Pichincha, vestigios del primer acueducto que tuvo Medellín,
incluyendo estructuras originales del antiguo edificio que fueron restauradas y
preservadas. Hoy, estos hallazgos conviven con el recorrido de los
visitantes, invitándolos a reflexionar sobre la historia de la ciudad y a
conectarse con el patrimonio como puente entre pasado y futuro.
A los espacios entregados en 2021 como el Patio Teatro,
salas de edición de audio y video, áreas museográficas, cafés, terrazas y
nuevas aulas se suman ahora una biblioteca general e infantil con más de 31.000
títulos, una mediateca con 7.000 contenidos audiovisuales, laboratorios y
cocinas con tecnología de punta para formación culinaria, y talleres
especializados en oficios y artes como joyería, carpintería, ebanistería y
artes gráficas. Estos espacios buscan fortalecer la creación cultural y abrir
oportunidades de formación para la vida laboral.
“Con cada avance en el proyecto de renovación y
repotenciación de nuestro Centro cultural Claustro Comfama San Ignacio
ratificamos que la cultura y la educación son esenciales en un proyecto social
como el nuestro. A partir de este espacio y sus contenidos estamos
contribuyendo a consolidar una sociedad más justa, en la que es posible
transformar la vida de las familias e inspirar a las empresas de Antioquia”,
afirmó David Escobar Arango, director de Comfama. “Con proyectos como este
cuidamos nuestro patrimonio, abrimos caminos para la formación y el
conocimiento, y disfrutamos del arte y la cultura”.
Desde la entrega de la primera etapa, 2,1 millones de
personas se han beneficiado de los servicios del Claustro, no solo recorriendo
su historia e imponencia arquitectónica, sino también como asistentes a más de
6.000 actividades y eventos culturales, entre cine, teatro, danza,
conversatorios y conciertos. Además, cerca de 86.000 personas han participado
en los cursos de educación para la vida, que incluyen gastronomía, baile, artes
gráficas y prácticas deportivas.
Los hallazgos arqueológicos: vestigios del primer
acueducto de Medellín
El descubrimiento arqueológico transformó el diseño inicial
del patio central. Lo que iba a ser un área verde de encuentro se convirtió en
una sala expositiva a cielo abierto de 170 m² donde se conservan un guayacán
centenario y los vestigios restaurados del antiguo acueducto: piezas en piedra
limonita, tabletas de barro, fundaciones y acequias del siglo XIX. Entre abril
de 2023 y septiembre de 2024, arqueólogos, arquitectos y equipos técnicos
trabajaron en la excavación, conservación y restauración, un proceso que
recibió un reconocimiento del Instituto Colombiano de Antropología e Historia
(ICANH) por su manejo responsable y su aporte a la memoria patrimonial de
Medellín.
Las etapas finales del proyecto, previstas para 2027, completarán la transformación del Claustro con la apertura de una hemeroteca con zonas de lectura y estudio, la intervención del torreón para mejorar la circulación, nuevos espacios expositivos, un taller de ideas para el impulso de proyectos artísticos y culturales, una huerta urbana para el encuentro con la naturaleza y una agencia de viajes renovada para servicios recreativos y turísticos.
Con esta segunda etapa, el Claustro Comfama San Ignacio reafirma su vocación
como un espacio vivo donde convergen la historia, la educación y la cultura. Su
renovación no solo preserva un patrimonio fundamental para Medellín, sino que
proyecta un lugar de encuentro que invita a las nuevas generaciones a aprender,
crear y habitar el centro de la ciudad desde una mirada que valora la memoria y
celebra el futuro.



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