La banda Atávico nació el 16 de agosto de 2019 en el municipio de Bello, como una respuesta artística a las situaciones violentas y de orden público que afectaban su entorno. Sus primeros pasos fueron interpretando covers que funcionaban como catarsis frente a los discursos de odio que circulaban en su comunidad. Ese mismo año grabaron su primer álbum, que fue relanzado en 2021 con la alineación actual.
El nombre de la agrupación refleja su esencia: “Atávico” alude a lo heredado del pasado, a lo antiguo que persiste en las nuevas generaciones. Con esta premisa, su propuesta busca rescatar canciones y géneros que marcaron a muchos, pero siempre con un carácter transgresor y abierto a la experimentación. La banda se define más allá de una etiqueta: pueden iniciar una canción en R&B y llevarla hacia el metal o el grunge, incorporar influencias del synthwave, el hard rock, el indie o incluso la poesía, como en un texto musicalizado de Santiago Ortiz, integrante de la banda.
Uno de sus
rasgos más distintivos es que, sin importar el estilo, siempre suenan a
Atávico. “Nos gusta que siempre sonamos a nosotros, sin importar el
estilo musical, porque Atávico siempre sonará a Atávico”, comenta Daniel
Sierra, integrante de la banda. Para lograrlo, se inspiran en letras que
transmitan sentimientos reales y en sonidos tanto de bandas locales como de
referentes internacionales. La formación académica también ha sido clave:
varios de sus integrantes estudiaron en Bellas Artes, lo que les ha permitido
integrar perspectivas que van desde lo clásico hasta lo contemporáneo.
En cuanto a sus
composiciones, las letras exploran temas sociales y políticos, protestas,
relaciones humanas y emociones profundas. Entre sus canciones más
representativas están:
- “La llamada”, que se ha convertido en un himno
en vivo por la conexión inmediata que logra con el público.
- “Mayo”, una pieza de gran carga emocional
y con un sonido crudo y directo.
- “Mariposas”, que refleja la madurez técnica y
creativa de la banda, así como su crecimiento personal y colectivo.
La trayectoria
de Atávico también ha estado marcada por momentos importantes que han permitido
seguir desarrollando su esencia. En 2023, participaron por primera vez en las
audiciones de Altavoz, donde presentaron su alineación actual,
consolidándose como un proyecto en evolución. La llegada de Daniela Gallo y
Miguel Rueda representó un punto de inflexión que fortaleció la identidad y
el sonido del grupo. Su segunda participación en Altavoz confirmó esta madurez,
mientras que un concierto en Don Matías significó su primera salida del Valle
de Aburrá y abrió el camino hacia nuevas audiencias.
Para la banda,
alcanzar el escenario de Altavoz y pasar las distintas etapas este año ha sido
una recompensa al esfuerzo constante:
“Fue una
gran sorpresa para nosotros. Lo soñábamos, lo trabajamos durante años y cuando
llegó, sentimos que era el reflejo de todo lo que hemos construido”, afirma Daniela Gallo.
De cara al
futuro, Atávico planea lanzar de manera progresiva los sencillos de su nuevo
álbum, presentarse en distintos escenarios y proyectarse a nivel nacional. Con
múltiples ideas creativas en desarrollo, su norte es claro: seguir creciendo
como banda sin perder la esencia que los hace únicos.
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