Medellín vibra con las Voces Oscuras: un proyecto coral único

Ana Milena Bustamante, directora coral y docente, descubrió su vocación musical a los 20 años, cuando conoció el mundo de los coros y decidió formarse en música y dirección de coros en la Universidad de Antioquia. Desde entonces, ha dedicado su carrera a la enseñanza y a la construcción de espacios donde el canto colectivo se convierte en una experiencia transformadora.

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Su inspiración llegó al escuchar al Coro de Voces Graves de Madrid, un conjunto masculino cuyo sonido profundo y contundente la impactó al punto de guardar durante años partituras para voces masculinas, esperando el momento adecuado para dar vida a un proyecto similar en Medellín. Ese sueño se materializó aproximadamente hace siete años, cuando junto a su colega Julián Ramírez lanzó la primera convocatoria de lo que hoy es Voces Oscuras de Medellín. Desde entonces, más de 80 cantantes han hecho parte del proceso, consolidando actualmente un grupo estable de 30 voces.

El objetivo del coro va más allá de la excelencia musical. Según su directora, busca también sensibilizar a la población masculina a través del arte y abrir espacios para que los hombres exploren su emocionalidad. En palabras de Ana Milena, “creo que es importante señalar que precisamente es una imagen que queremos trascender. Sabemos que es un factor llamativo, pero creemos que la música y la propuesta que tenemos debe trascender ese primer impacto, pues no debería ser tan significativo que una mujer lídere un grupo de hombres”.

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El nombre Voces Oscuras responde al término técnico que define las voces masculinas, pero también refleja la intención de crear un proyecto sólido y duradero para la ciudad. “Queremos ser una institución cultural de ciudad que trascienda en el tiempo", afirma Bustamante.

El recorrido artístico del grupo inició con 20 voces y un repertorio académico exigente, que les permitió afianzar su técnica y conocer mejor el potencial de sus voces. Sin embargo, pronto sintieron la necesidad de abrirse a sonoridades más diversas y propuestas menos rígidas, como lo evidenció su primer gran montaje dedicado a compositoras mujeres, dándoles voz a través de un coro masculino. Actualmente, el conjunto apuesta por cantar en distintos idiomas y explorar propuestas escénicas que conecten con públicos más amplios, siempre desde un enfoque creativo y sensible que destaque la esencia de esas voces graves, profundas y contundentes.

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La elección del repertorio, señala la directora, es un proceso personal que refleja tanto su identidad musical como sus inquietudes artísticas. “No todos los músicos deben componer; también podemos ser creativos desde la interpretación y al valorar las obras de otros”, sostiene. Este criterio combina la expresión artística con un componente pedagógico, que le permite evaluar y potenciar el desarrollo del coro. “Además, es una forma de mostrar la música que estoy sintiendo en un momento determinado, lo que quiero expresar y comunicar y a las inquietudes que tengo como artista. Asimismo, hay que tener en cuenta que siempre existirá un componente pedagógico y técnico para saber en qué punto se encuentra mi coro”, comenta Ana Milena. 

La técnica vocal masculina ha sido un terreno en el que Ana Milena ha venido formándose desde diversos aspectos, siendo fundamental en este proceso el acompañamiento que el coach vocal, Juan Francisco Tobón ha dado a la agrupación. La experiencia le ha permitido comprender mejor las diferencias biológicas entre las voces de hombres y mujeres, y adaptar sus instrucciones para que resulten claras y efectivas. Otro reto constante es encontrar voces graves, especialmente bajos, menos frecuentes en la región.

A lo largo de su trayectoria, Voces Oscuras de Medellín ha protagonizado presentaciones memorables. Entre ellas se destacan la interpretación de Carmina Burana junto al Coro Nacional de Colombia y su participación en el Encuentro Latinoamericano de Música Coral en Panamá, experiencias que marcaron un hito por su magnitud y la conexión emocional lograda con el público.

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Más que un coro, Voces Oscuras de Medellín es un proyecto cultural y humano que busca consolidarse como referente artístico de la ciudad, demostrando cómo la música puede ser un espacio de encuentro, sensibilidad y transformación.

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