Oscar Botero inició su trayectoria en la fotografía en 1970 con cámaras análogas. En 1994, comenzó a experimentar con la digitalización de imágenes y, a principios de los 2000, incursionó en la fotografía completamente digital. Su constante búsqueda de nuevas formas de capturar la imagen lo ha llevado a desarrollar una amplia trayectoria en fotografía editorial, de turismo, académica e industrial.
A lo largo de los años,
ha construido un valioso archivo fotográfico, donde destacan sus registros
sobre la cerámica del Carmen de Viboral, la restauración del Palacio de la
Cultura de Medellín y por supuesto, el teatro.
“Fotografías de teatro: 1970-2010”
La obra “Fotografías de
teatro: 1.970 – 2.010”, presenta una selección de fotografías analógicas que
documentan una parte del teatro en Medellín durante cuatro décadas. Su historia
en la fotografía teatral comienza en los años 70, cuando su hermana Ligia lo
acercó al Grupo de Teatro Libre, considerado el primer grupo de teatro
independiente con sala propia y pieza fundamental en el nacimiento del teatro
moderno en Medellín.
Con el tiempo, su
compromiso y calidad en su trabajo, le permitieron recorrer diversas salas
teatrales de la época y experimentar nuevas formas de capturar instantes que,
para el público, podían pasar desapercibidos. “A los grupos de teatro les
gustaba mucho las fotografías y las utilizaban para difusión, prensa,
carteleras y muchas otras cosas”, comenta Oscar.
"La fotografía con cámara analógica es bastante complicada y aparte la iluminación que utilizaban las salas de teatro de esa época eran una combinación desfavorable".
Al cerrar el siglo XX y
revisar su archivo, descubrió que había documentado un momento clave en la
historia del teatro local: el nacimiento del teatro moderno en Medellín. Aunque
no todas las agrupaciones teatrales quedaron registradas, su colección incluye
imágenes de los grupos y obras más representativos de la época.
Para Oscar Botero, la fotografía es un medio esencial para preservar la historia y la evolución cultural de Medellín. “Tener documentos de cosas tan efímeras como el teatro es muy importante, porque de esta forma no solo hay que acudir a la memoria para rememorar esos instantes y hechos, que tal vez pasaban en ese contexto histórico. Además, es una forma de reconocer a esos maestros del teatro de esa época y así, permitir que los más jóvenes los puedan conocer e interesarse en su legado”, señala el fotógrafo.
La selección de
imágenes que compone la obra “Fotografías de Teatro: 1.970-2.010”, está
disponible en Casa teatro del Poblado hasta el 31 de marzo.
Además, puedes conocer
más sobre la obra de Oscar Botero en su sitio web y descubrir su proyecto
VIZTAZ.
Para conocer más de su obra:

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