Economía circular: la apuesta de EPM para reducir emisiones y transformar ciudades

La economía circular dejó de ser una proyección de futuro para convertirse en una estrategia concreta de transformación territorial. En esa línea, el Grupo EPM consolidó este modelo como una de sus megatendencias corporativas, junto con la transición energética y los territorios inteligentes, respondiendo a desafíos estructurales que hoy enfrentan Colombia y el mundo.

El reto es enorme. En Colombia, los residuos de construcción y demolición representan cerca del 40 % de los residuos sólidos del país y superan las 22 millones de toneladas anuales, una cifra que evidencia la urgencia de implementar soluciones de alto impacto ambiental y operativo.

Imagen de cortesía Grupo EPM

“Frente a este contexto, EPM ha avanzado hacia un modelo que supera la gestión tradicional de residuos y evoluciona hacia la gestión integral de recursos, con soluciones que abarcan todo el ciclo: generación, recolección, tratamiento, aprovechamiento y reincorporación en nuevos procesos productivos”, explicó John Maya Salazar, gerente general de EPM.

RIC: circularidad con capacidad industrial

Uno de los ejemplos más contundentes de esta transformación es Reciclados Industriales de Colombia (RIC), iniciativa vinculada al programa Ventures EPM. La operación tiene capacidad para procesar hasta 1.000 toneladas diarias de residuos de construcción y demolición, permitiendo escalar procesos que antes se limitaban a experiencias piloto.

El modelo convierte residuos en materiales reutilizables para infraestructura civil. Bases y subbases granulares recicladas hoy son empleadas en la construcción de vías y otras obras, demostrando que los materiales recuperados pueden cumplir especificaciones técnicas y aportar calidad estructural.

“Estos materiales reciclados son fundamentales en la construcción de vías y otras obras civiles, demostrando que los residuos pueden cumplir especificaciones técnicas y aportar a la calidad de las infraestructuras”, señaló Maya Salazar.

Impacto ambiental medible

El aprovechamiento de residuos de construcción no solo optimiza recursos: también genera resultados ambientales concretos.

Entre los impactos más relevantes se destacan:

  • Reducción de entre 20 % y 60 % de emisiones de CO₂ frente al uso de materiales vírgenes.

  • Disminución de la presión sobre canteras, escombreras y recursos naturales.

  • Evita entre 10 y 50 kilogramos de CO₂ por cada tonelada procesada.

En conjunto, las iniciativas del Grupo EPM permiten evitar cerca de 776.000 toneladas de CO₂ al año, avanzando hacia su meta de carbono neutralidad para 2035.

Construir sin desechar

El modelo plantea un cambio estructural en la manera de desarrollar infraestructura. Los residuos dejan de entenderse como un pasivo ambiental para convertirse en un activo estratégico dentro del ciclo productivo.

Imagen de cortesía Grupo EPM

Materiales provenientes de demoliciones y actividades constructivas regresan a nuevas obras como insumos reutilizados, reduciendo costos de disposición final y fortaleciendo la eficiencia de los proyectos. La meta de EPM es aprovechar cerca de 20.000 toneladas de materiales al año, consolidando un esquema de circularidad a gran escala.

En el Valle de Aburrá (donde diariamente se generan entre 15.000 y 18.000 toneladas de residuos de construcción y demolición) esta estrategia representa una oportunidad clave para el territorio, con potencial de aprovechamiento de hasta el 60 %.

Con esta experiencia, el Grupo EPM ratifica que la economía circular no es un discurso teórico ni una tendencia lejana. Es una realidad operativa que redefine la manera de gestionar los recursos, impulsar infraestructura sostenible y conectar innovación con responsabilidad ambiental.

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