Entre la lírica y la contemporaneidad: el recorrido artístico de Jacinta Barbachano

Cantante lírica y bailaora originaria de Ciudad de México, esta artista ha construido una trayectoria marcada por la versatilidad, una cualidad que le ha permitido destacarse no solo en su país, sino también llevar su talento a escenarios internacionales.

Imagen de cortesía Jacinta Barbachano. Fotógrafo: Jesús Cornejo

Su acercamiento a la música comenzó desde muy temprana edad. Aproximadamente a los cinco años inició su formación en un coro infantil, mientras complementaba su aprendizaje con clases de piano, batería, danza y otras disciplinas artísticas que fortalecieron su pasión por las artes escénicas. Más adelante, motivada por el apoyo de su familia, comenzó a recibir clases particulares de música y descubrió en el canto un espacio en el que se sentía plenamente cómoda.

A los 14 años ingresó a la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (ahora Facultad de Música), mientras cursaba sus estudios de preparatoria. Ese recorrido académico y artístico la llevó posteriormente a estudiar Canto en la Facultad de Música de la misma institución, bajo la tutela del maestro Rufino Montero, consolidando así un proceso formativo que se desarrolló de manera gradual y constante.

Aunque la música lírica ocupa un lugar central en su carrera, la intérprete también disfruta explorar otros lenguajes musicales y asumir nuevos retos artísticos. Actualmente desarrolla un programa dedicado a visibilizar compositores mexicanos vivos, iniciativa que la ha llevado a presentarse en distintos estados del país. Para ella, existe una enorme riqueza creativa en estas obras contemporáneas y considera fundamental el papel de los intérpretes en su difusión y conexión con el público.

Imagen de cortesía Jacinta Barbachano. Fotógrafo: Jesús Cornejo

Su proceso de preparación para cada personaje operístico es meticuloso. Investiga a profundidad sobre el compositor, el libretista y el contexto de la obra, traduce textos, estudia la melodía y analiza la relación musical entre la orquesta y los demás personajes. Además, trabaja constantemente en aspectos técnicos como el idioma italiano, buscando construir interpretaciones detalladas y emocionalmente sólidas. Un trabajo que, según explica, implica un gran desgaste físico y emocional, pero que refleja años de preparación.

En su visión, la promoción y divulgación de la ópera pasa por la construcción de propuestas frescas y cercanas al público. Considera que no siempre es necesario recurrir a producciones excesivamente elaboradas, sino comprender el estilo y el contexto de cada obra, pues muchas de las historias que aborda la ópera siguen conectando con temas profundamente humanos y cotidianos.

Paralelamente, también interpreta música contemporánea y practica flamenco, disciplinas que complementan su sensibilidad artística. Su principal motivación es descubrir nuevos repertorios, participar en proyectos desafiantes y tener la oportunidad de conocer otras culturas y países a través de la música. “La música es un alimento para el alma”, afirma, convencida de su capacidad para generar emociones y conectar con el público.

Imagen de cortesía Jacinta Barbachano. Fotógrafo: Jesús Cornejo

Uno de los aspectos que más disfruta de la ópera es la posibilidad de interpretar personajes diversos. Entre los papeles más significativos de su carrera destaca Cherubino, de Las bodas de Fígaro, un personaje que considera especialmente importante por haber marcado su debut en 2018. La complejidad de interpretar a un joven masculino siendo mujer le permitió explorar nuevas facetas actorales y musicales desde una experiencia profundamente divertida y significativa.

En contraste, otro de los personajes que más la ha retado es Desdémona, de Ottelo, de Verdi. Para construir este papel recurrió incluso a la lectura de la obra de Shakespeare, buscando comprender a profundidad la dimensión emocional y dramática del personaje.

Durante su paso por Medellín asumió el papel de Lola en Cavalleria Rusticana, una producción realizada junto a Prolírica que representó un importante desafío artístico. La cantante reconoce que enfrentó dificultades iniciales para comprender algunos pasajes musicales, lo que la obligó a adaptarse y corregir aspectos interpretativos en poco tiempo para una obra de gran complejidad. Sin embargo, recuerda esta experiencia como un proceso de crecimiento y aprendizaje, destacando además el acompañamiento del equipo de producción y la calidad de la orquesta.

Tomado de Canal de YouTube Jacinta Barbachano

Entre los personajes que espera interpretar próximamente se encuentra Mimì, de La Bohème, un rol con el que siente una afinidad especial. Asimismo, le gustaría volver a encarnar a Doña Elvira en Don Giovanni. En el ámbito de los conciertos, continúa interesada en desarrollar propuestas innovadoras y actualmente trabaja en la idea de un programa dedicado a compositores vivos latinoamericanos, un proyecto que implica un proceso de investigación profunda.

Con una trayectoria construida entre la disciplina, la sensibilidad artística y el deseo constante de explorar nuevos horizontes, la intérprete continúa ampliando su universo creativo desde la ópera, la música contemporánea y la danza. Su compromiso con la investigación, la interpretación de nuevos repertorios y la conexión emocional con el público reflejan una artista en permanente evolución, convencida de que la música sigue siendo un puente capaz de emocionar, transformar y acercar culturas.


Para conocer más acerca de la artista: https://www.jacintabarbachano.com/ 

 

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